martes, abril 01, 2014

La ampliación de la carretera de Manises a Riba-Roja sepulta un tramo de trincheras y fortificaciones de la línea Puig-los Carasoles.

Es necesario que las líneas defensivas del País Valenciano sean declaradas Bien de Interés Cultural, las que fueron centro de la batalla de Levante, la llamada defensa de Valencia y los restos de la campaña posterior. El patrimonio, todo el patrimonio de la guerra civil en el País Valenciano, debe ser protegido con urgencia. Hoy se celebra el 75 aniversario del final de la Guerra Civil española, ya es hora que el patrimonio sea protegido, como bien de interés local o como bien de interés cultural. En principio, se adelantó una propuesta de estudio para que la línea Puig-Los Carasoles fuera protegida, hay incluso un mandato de la comisión de cultura de las Cortes Valencianas en este sentido, pero el tiempo pasa y el mandato no se cumple y mientras tanto nuestro patrimonio sigue estando en peligro de desaparición.
Lo ocurrido con los restos de la línea Puig-Los Carasoles y la ampliación de la carretera de Riba-Roja del Turia no es sino una muestra de la todavía debilidad de la propuesta global de protección. Al menos se ha conseguido que antes de tapar los restos se haya realizado un estudio arqueológico, un paso es, antes de nuestra movilización y de la sensibilización que hoy existe con el tema del patrimonio simplemente habrían destrozado los restos, como se hizo en los años 70 con los restos pertenecientes a la línea de costa, cuando el desarrollismo urbanístico estaba en plena floración.
El otro argumento que se ha utilizado para no hacer caso de la protección total de los elementos hoy sepultados es que no se presentaron las alegaciones correspondientes en el período de exposición. Cuando las administraciones entiendan que han de estar al servicio de los ciudadanos y no los ciudadanos al servicio de las administraciones habremos dado un gran paso en el desarrollo de la democracia. ¿Es que la administración no conoce que existen asociaciones y personas interesadas en este patrimonio? ¿Es que no es suficiente que este material estuviera suficientemente descrito por los propios estudios de la Dirección General de Patrimonio desde 2009? ¿Por qué no se estableció un proceso de diálogo y consulta, de información? ¿Espera la administración hacer llegar el informe arqueológico a las organizaciones que se han interesado por el tema?
Por último, no se habría podido , en el trazado inicial de la carretera haber tenido en cuenta estos elementos fortificados, al igual que se han tenido en cuenta multitud de casas, chalets, etc. que se han respetado alrededor de la ampliación.
No queremos pensar mal, pero existe todavía una cierta y clara prepotencia por parte de las administraciones, una cierta insensibilidad respecto determinado tipo propuestas relacionadas con el patrimonio, una falta de sensibilidad, un hago lo que quiero y aquí no pasa nada. Nunca pasa nada ¿Hasta cuándo?
 Las fotografías corresponden al estado de los restos el pasado mes de marzo después de su sepultura.
 Se pueden observar los restos de la tela protectora de los elementos fortificados sepultados.
 Restos de la fortificación sepultada junto a la ampliación de la carretera.
 Restos de materiales esparcidos alrededor de la obra. ¿Fue el trabajo controlado o se han dañado los restos sepultados?
 El fortín gemelo que , de momento se ha salvado.
 Perspectiva de la trinchera desde el fortín que ha quedado visible al lado de la ampliación.

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